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daba algunas reglas para evitar fraudes en la avocacion de semejantes causas. Véase el art. 1246 del código de comercio.

IV. Ordenamos que las causas avocadas á la Real audiencia de un tribunal inferior, se sustancien segun el órden ya establecido ()) tomándolas y siguiéndolas segun el estado que tendrán al tiempo de la avocacion, asi que de allí en adelante se prosigan segun el estado en que estarán y segun el órden ya explicado. V. Para corregir el abuso que se hace de las avocaciones de causas á la Real audiencia so pretexto de viudedad, mediante donaciones y otros traspasos simulados que se hacen á las viudas, Ordenamos que las dichas viudas puedan avocar las causas en razon de donaciones así de bienes dotales como de bienes parafernales, legados y otros legítimos derechos á ellas pertenecientes, y si se hicieren donaciones, ventas ú otros traspasos á las dichas viudas, y quisieran introducir y avocar las dichas causas á la Real audiencia so pretexto de viudedad; antes de admitir aquellas, las viudas á quienes se habrán hecho aquellos traspasos y los que los habrán hecho ó sus herederos y los sucesores habientes derecho ó causa de aquellos, deban jurar en presencia de los relatores de la causa que las dichas donaciones y traspasos son verdaderos y no simulados; y los relatores exorten ó manifiesten á los jurantes que en aquel juramento hay interés de parte y que sin su consentimiento no podrian ser absueltos, debiendo el actuario de la causa continuar en escritos la prestacion de dicho juramento (5).

(4) los decir en las leyes que se habian hecho sobre sustanciacion de juicios en la misma corte en que se hizo la presente. Véanse cuales son estos en el principio de la obra en el índice de las leyes hechas por el Sr. Rey D. Fernando en dichas cortes.

(5) En vista de lo que se ha notado en el apartado ult. de la pag 2oo la exhortacion de que habla esta ley apenas se practica, y el juramento si alguna vez se exigiese deberia prestarse en presencia del

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El mis. en dichas cor. C.47.

El mismo en

las tercer cor.

de Barcelona, año 15o3. Cap. 5.

VI. Como por causa de avocaciones que se hacen á la Real audiencia por razon de pobreza muchos vasallos nuestros son frecuentemente inquietados asi por los gastos necesarios en la prosecucion de las causas, como y tambien por tenerlas que seguir en la Real audiencia, Ordenamos que avocándose cualquier causa so pretexto de pobreza y dado pedimento por parte de dicho pobre, el relator á quien se cometiese la causa reciba en escritos personalmente la informacion de pobreza, y si por esta informacion constare al juez segun Dios y buena conciencia quedar probada la pobreza de aquel recurrente, admita la dicha pobreza y mande citar con letras, ó en otra manera á aquel á quien el pobre hubiere convenido; y si el convenido probare que el dicho actor no es pobre, sea este condenado en todos los gastos; y de lo contrario sea tratado como pobre, asi por lo que mira á la paga de salarios de jueces, como respective á escrituras (6).

VII. Ordenamos que los que obtuvieren avocaciones generales de causas, si dentro de un año despues que las habrán obtenido no citaren las partes no nombradas en dichas avocaciones á las que querran convenir con aquellas, pasado dicho año no se puedan servir de dichas avocaciones en cuanto á las personas no nombradas, si que para citarlas deban impetrar y sacar otra avocacion. Queriendo que en cualesquiera avocaciones generales se inserte la cláusula siguiente Dummodo non impediatur executio pentionum censualium et violariorum et non sit causa minor viginti librarum (7).

señor mas moderno de la sala y del escribano. Véase ademas la ley 8 de este tit. Cancér part. 2. cap. 2. n. 29.

(6) Véase la nota sobre la ley 1o de este título; y adviértase ademas que segun esta ley parece que no procede la distincion entre pobre y miserable.

(7) Véanse las leyes 2 y 4 tit. 9. de este libro, y adviértase ademas que hoy dia no se conocen semejantes avocaciones generales.

VIII. Como se abuse de lo dispuesto en la ley 5o de este título, por esto Ordenamos que en los lugares donde se celebrare la Real audiennia, se deba prestar el juramento personalmente segun la forma de dciha ley 5o: En las otras partes empero del dicho Principado el dicho juramento se deba prestar en poder del ordinario con la exortacion antes referida en dicha ley, del cual juramento el dicho ordinario deba certificar á la Real audiencia. Y si despues en algun tiempo se manifestare que las tales donaciones son fingidas, ó que en todo ó en parte las cosas dadas hubieren sido restituidas á los donadores, en tal caso la parte interesada deba quedar satisfecha de todos los daños, intereses y gastos que se hubieren hecho ó sufrido por causa de dichas donaciones ó traspasos; añadiendo á la dicha ley 5o que ella se extienda á pobre y á pupilo; debiendo empero el tutor prestar el dicho juramento en la forma explicada.

IX. Esta ley trata de la avocacion de causas, sobre imposiciones de las ciudades, villas y lugares Reales cuyo conocimiento pertenecia á los representantes de las mismas ciudades, villas y lugares, ó á aquellas personas á quienes hubieren hecho este encargo y quedó modificada por la ley 44. de este título; pero en la 47 (8) se declara que estas

(8) Lo mismo se dispone en esta ley por lo respectivo á las causas de extracciones de oficios y de administradores de ciudades, villas y lugares Reales, como de ventas de trigos (tal vez positos) obreros, veedores, almotacenes clavarios y otros oficios encomendados por dichas universidades y de contadurias y otros cualesquiera, pertenecientes á conocimiento de consejeros, paeres, procuradores, cónsules y jurados (todos estos oficios de república que

dan extinguidos y queda repuesto en su lugar el de regidores cap.

6, lo clase del reglamento dado por la Real audiencia en 6 julio de
1717) de dichas ciudades, villas y lugares.
Todo lo contenido en esta ley apenas puede tener lugar porque
los asuntos de propios y arbitrios, y los de positos no vienen á la
audiencia, sino que deben seguir las órdenes generales del Reino so-
bre el particular, las que pneden verse en el índice de la novísima

El mis. en dichas cor. C. 8.

Carlos en las
segun cort. de
Mon.año 1534.
Cap. de cor. 7.

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causas, no se pueden avocar en primera instancia á la Real audiencia de cualquiera cantidad ó suma que sean.

X. Ordenamos que las causas de apelaciones y suplicaciones no se tengan como desiertas por no avocarse de nuevo á la Real audiencia, por mudarse el presidente, ó por acabar aquella; y no sea necesario pedimento alguno para continuar aquellas ni tampoco citar ad continuandam causam, sino que se continuen en el punto en que estén ó estuviesen como si la audiencia no se hubiese mudado. Véase el ult. apart. pag. 8).

XI. Véase la ley 9 de este título.

XII. Las causas de apelacion interpuesta de las sentencias de los ordinarios de valor menor de diez libras no puedan ser avocadas á la Real audiencia, si que deben seguirse por ante el juez de apelaciones si lo hubiere, y si no le hubiere delante el mismo ordinario mutato assesore (9). Y siendo la sentencia del juez de apelaciones confirmatoria de la primera , no se pueda apelar mas; y si fuere revocatoria en todo ó en parte de la primera el mismo ordinario puede nombrar un juez que se conforme con la una ú otra de las dos sentencias precedentes; mandando que para poder ser avocadas las causas de apelacion deba constar con instrumento público de la interposicion de la apelacion, y que se ha interpuesto de sentencia que es sobre interes mayor de 40 libras (40).

XIII. Ordenamos que la demanda que se hiciere para que se avoque alguna causa á la Real audiencia, debe ha

recopilacion, y en los decretos de S. M. el Sr. D. Fernando VII
(Q. D. G.) Y en cuanto á lo que en los demas negocios hubieren
faltado los regidores á sus oficios, debe conocer la audiencia en los
términos que manifiesta el artículo 55 del decreto de nueva planta.
(9) Véase lo notado en el part. 12. de la nota 2o del tit. 2. lib.5
de este volumen. -
(1 o ) Véase la ley 6, tit. 26. lib. 5. y lo alli notado.

cerse en escritos y tan clara y especificada que en ella se
haga narracion del hecho y de la pretension que tiene; de
manera que asi el tribunal como la parte contra quien se
dirige la demanda, puedan entender claramente que es lo
que se pide, porque motivo y razon, y en que pretende
el avocante fundar su derecho. El escribano qne expedirá
las letras citatorias debe insertar literalmente el indicado
pedimento á fin de que la parte citada pueda deliberar si
le es mas conveniente pleitear ó ceder (44 ).
XIV. En esta ley se prohibia la avocacion de causas
menores de 500 libras, aun so pretexto de pupilaridad,
pobreza, religion ó viudedad; en la ley final de este tit.
se extiende á 4000 libras.
XV. Las causas menores de 50 libras no pueden ser
avocadas á la Real audiencia en virtnd de cláusula de re-
nunciacion de propio fuero y sumision á cualquier otro
(12). El privilegio de escritura de tercio concedido á la
ciudad y curia del ordinario de Barcelona, sea extendido
á todos los otros tribunales del Principado de Cataluña
y condados de Rosellon y Cerdaña como si fuese especial-
mente concedido á cada una de los otros veguerios.
XVI. Véase lo notado en la ley 9o de este tit.

(1 ) Si el convenido habita en la ciudad de Barcelona ó dentro el rastro de la misma, no se despachan letras, si solo carteles y en ellos no se inserta el pedimento porque pidiendo copia simple ó traslado, como se llama, del pedimento, se le debe dar, y de este modo se ahorran los gastos de insercion. Está esto conforme con la doctrina de Gregorio Lopez en la 2o nota á la ley o tit. 7, part. 5. Véase la ley 1. del tit. ro. de este libro y vol. La misma diferencia se observa en los despachos citatorios de los otros tribunales, pues se piden y despachan carteles, si el convenido está el lugar del tribunal, ó no muy lejos; y letras si lejos; sobre lo cual debe estarse al estilo de cada un tribunal. Practica de Coll pag. 4. n. 1 1.

(12) Esto supone que las causas mayores de 5o libras pueden avocarse mediante la cláusula de renunciacion de propio fuero; pero esto queda revocado en la ley última del presente título, en que para la avocacion se exige indistintamente la cuantia de mil libras.

El mis. en dichas cor. Cap. 2

El mis. en dichas cortes. Cap. 68.

El mis. en dichas cor.C. 1 14

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