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El misino en dichas cortes. Cap. de cor. 14.

su deposicion; declarando que cuando el testigo no supiere
ó no pudiere escribir de su mano y debiese hacerla suscri-
bir por otro, sea leida á él la deposicion y no al que la
firma. Place á S. M. lo contenido en el capítulo, excepto
(4) lo que se pide respecto á que los testigos sean ratifi-
cados, que por ser impedimento de la administracion de
justicia, es bueno que se observe lo acostumbrado.
III. Respecto que los reos acostumbran ser tan pobres
que no pueden pagar los gastos de hacer venir los testigos
á Barcelona y muchas veces los mismos testigos están im-
posibilitados por otros respectos, y temerosos de que les
suceda alguna pena ó desgracia de testificar en defensa: sea

del agrado de V. M. ordenar que para recibir los testigos

de defensa se haga comision á las cabezas de veguerios, á los ordinarios de los lugares, villas ó ciudades de dichas cabezas de veguerios, siempre que el reo lo pidiere, y que deban ser examinados en presencia del asesor de dicha cabeza de veguerio, y que ningun testigo que depusiere en defensa pueda ser capturado (45) si primero no consta ha

(14) Esta excepcion se observa aun hoy dia, pues en el plenario. no se ratifican los testigos recibidos en el sumario. Tampoco se practica en Cataluña el careo de los testigos con el reo, sino es para probar la identidad del reo. Aun esto no puede decirse careo, pues que se practica poniendo al reo entre otros que se le asemejen, y el testigo por una rendija mira á aquellos, y despues declara si el su. geto de quien entiende hablar es uno de ellos y cual es, si el de enmedio ó del uno de los dos lados; lo que se practica por tres veces. En las causas criminales tampoco se hacen ante preguntas ó interrogatorios á los testigos, ni por parte del fiscal ni por parte del reo, excepto cuando los testigos de defensa deponen sobre proposicion coartada y opuesta á la prueba del fiscal, Dou tom. 8 pag.2 19.

(15) Esto hace seguramente referencia á los testigos de coartada. En Cataluña siempre que la proposicion de defensa era coartada á lugar, tiempo y circunstancias; de modo que no fuese compatible lo que quiere probar el reo con lo que tiene probado el fiscal, los testigos que presentaba el reo se decian de coartada, y habian de entrar en la cárcel antes de declarar. Esto se fundaba en que la presuncion estaba contra el testigo, y por esto se le aseguraba para

ber testificado falso en dicha deposicion. Place á S. M. cuando pareciere al relator y Real audiencia convenir asi para la buena administracion de justicia.

TITULO XVII.
De la produccion de documentos. (4).

I. ORDENAMos que ninguna produccion general de actos, instrumentos, ó procesos sea admitida; si que ella deba ser

la pena merecida caso que se verificase la presuncion y recelos de
que declara falsamente. Véase Dou tom. 8, pag. 2 19. En la práctica
de Coll impresa, se cita una Real órden de S. M. reinante en la que
se previene que los testigos de coartada no se pongan en la carcel,
dejándolo al arbitrio del juez para el caso en que por las calidades
personales del testigo ú otras circunstancias sospeche de la falsedad
de e le parezca acertado el meterle de rejas á dentro.
(1) En este título no se habla de la fuerza de los instrumentos,
sino del inodo con que deben producirse en proceso; el modo que
deben colocarse en el mismo; y cuando ya no ha lugar á su produc-
cion. Del primer punto trata la ley lo; y la 2° y 5o respectivamente
de los otros dos.
Con motivo de este título Peguera en su rúbrica 1 7 trata algunas
cuestiones. Primerarnente en el numero 9 de dicha rúbrica dice,
que si una parte tiene sospecha de la falsedad de algun documento
que se ha producido por la otra parte, se acostumbra pedir que sin
notificarse se providencie que la justicia del pueblo ú otro comisio-
nado se presenten en casa del escribano en cuyo poder se dice otor-
gado el documento, y haga apreension de las notas y aprisias (hoy
se diria del manual ó protocolo, véase lo notado en el tit. 15. lib. 4.
de este vol.), y que lo remita ó ponga en poder del escribano de
la causa. Despues segun las circunstancias se pide un reconocimien-
to por los priores de los colegios de escribanos ó alguno de ellos,
ó bien que se les manifieste aquel manual en presencia del escribano
de la causa para poder hacer las observaciones convenientes. Las
costas de estas diligencias regularmente debe adelantarlas la parte
que las pide. He visto practicar esto, pero los motivos deben ser
fundados; y tratándose de la falsedad de una escritura cuyo escri-
bano ha muerto, se notifica la demanda á la otra parte, y á veces
se reserva esto para definitiva para determinar en vista de todo el
proceso; lo que depende de las circunstancias de cada caso.
Es muy frecuente en Cataluña que la parte que acompaña algunos

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especial é individua, muy clara y cierta ; y si se produjere

algun proceso, el que lo produjere esté obligado á desig

nar la parte del proceso que intenta producir, y el efecto porque los exhibe, á fin de que la parte contra quien se hiciere la dicha produccion de acto ó parte de proceso, y el juez que los ha de mirar, esté cierto de la intencion ó causa por la cual aquellos se habrán producido, y no esté el juez obligado á mirar sino solamente aquello que de dicho proceso fuese designado, y si por ventura resultare que hubiesen designado con impertinencia alguna parte del proceso, el abogado que en todo ó en parte impertinentemente hubiese hecho ó aconsejado dicha produccion ó designacion, sea castigado con la pena de diez ducados, aplicaderos á la parte contra quien habrá hecho la

documentos pide que el actuario ponga en autos copia concordada de los mismos y que se le devuelvan los que presenta. En este caso la parte contraria puede instar que se pongan otra vez á costas suyas los documentos que ha retirado. No veo que sea necesario pedir esto con la protesta de no aprobar el instrumento, pues el querer verlo en su original, aunque sea sin protesta, no manifiesta ningun acto de aprobacion; pero nunca será malo hacerlo. Era tambien permitido en Cataluña el pedir copia de un capitulo de una escritura, y es hoy tambien permitido el sacar copia de una cláusula ó capítulo de los testamentos, concordias y capítulos matrimoniales, art. 1 o de la Real órden de 29 de noviembre de 1756. Si pues una de las partes ha producido en autos copia de un solo capítulo de estos documentos, pide á veces la otra parte que se mande producir entero el documento. Sobre esto es de advertir que si la parte ha presentado al escribano integro el documento diciendo que ponga en autos copia concordada de un capítulo, puede entonces la otra parte pedir que el que ha producido el documento lo presente otra vez íntegro al escribano; si empero la parte hubiese pedido al escribano que autorizó el documento solo copia de un capítulo, entonces si la otra parte cree que le interesan los demas capítulos acuda al escribano á pedir copia de ellos. Véase lo notado en el usage 5 tit. 16 de este lib. y vol, En cuanto á las penas en que incurren los que presentan documentos falsos, y cuando incurren en ellas; véanse las leyes 5, 4 y 5 tit. 7 lib. 9. de este vol.

tal produccion; si empero no se hiciere la dicha especial
designacion de la producta, no sea esta admitida (2).
H. Ordenamos que los actos é instrumentos y otras es-
crituras privadas que debiesen admitirse con arreglo á lo
dispuesto en la ley anterior, sean insertados ó cosidos en
el proceso de este modo: que para mayor facilidad del
juez y tambien de las partes, todos los actos producidos
por el actor, aunque sean en diferentes tiempos, se pongan
consecutivamente aparte y no estén mezclados en el pro-
ceso judiciario, y lo mismo se haga del reo para que asi se
entiendan mejor los derechos de las partes: solamente los
poderes de los procuradores se deban insertar en el proce-
so por formar parte de su sustanciacion (5).

(2) Son muchas las contravenciones á esta ley cuya observancia de otra parte no ofrece dificultades y ahorraria muchos gastos á las partes. Véase ademas lo prevenido en la ley 12 tit. 14 de este lib.

(5) Esta ley no se observa en virtud de lo que se dispuso por el Real acuerdo, quien mandó que los documentos se cosiesen á continuacion de los pedimentos en que respectivamente se acompañan. Esto efectivamente ha producido buen resultado, pues como en Cataluña se producen documentos en cualquiera estado del pleito, es mas fácil ver el motivo porque se han producido, si se hallan en el lugar mismo en que se han producido. Ademas, de este modo no hay sino una sola foliacion cuando antes habia pleitos en que habia cinco, seis y mas foliaciones, á saber dos ó tres tela y dos ó tres de retro. Todo lo que se actuaba en la primera instancia era la primera foliacion de tela; los documentos y pruebas testimoniales, que se producian en la misma, eran la primera foliacion de retro. Las instancias de suplicacion se ponian al principio del proceso antes que los documentos de primera instancia y se foliaban por foliacion separada que era la 2o tela; y los documentos y pruebas que se producian en segunda instancia, se ponian aun mas al principio foliándolos al retro; y lo mismo se practicaba en las terceras instancias, y tambien lo mismo si habia suplicaciones de algunos intermedios, de modo que habia procesos que parecian un laberinto.

Aun hoy dia no es uniforme la foliacion, pues en los tribunales de los alcaldes mayores si se acompañan documentos con un escrito se ponen primeramente los documentos que el escrito; de modo que

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El mis. en di chas cortes. Cap. de cor. 12.

III. Suplican los tres Brazos á V. M. que sea de su agrado ordenar que hecha la provision de la denunciacion de proceso no sean admitidos pedimentos, demandas ni productas de actos é instrumentos, sino el solo pedimento en el cual se pida asignacion para sentencia; excepto el caso que hubiere venido nuevamente á noticia de alguna de las partes, con el juramento acostumbrado de aquel que quiere producir: en el cual caso no pueda ser admitida la tal producta, aunque la parte jure que nuevamente han venido á su noticia el acto ó actos y otras escrituras que quisiere producir, sino una sola vez y no mas, aunque se pida por restitucion por entero; y esta única vez que con el dicho juramento le podrá ser concedido cuando lo pidiere, sea en escrito, en el cual claramente deba individualizarse y narrar lo que contienen el acto ó actos que desean producir á fin de que el juez pueda entender si conducen para la decision de la causa; y si se dijere que los tales acto ó actos que desean producir están en poder de otro, y se pidiere tiempo para sacarlos y producirlos, no se le pueda en modo alguno dar dilacion mayor de dos meses precisos

si en el primer escrito se acompañan documentos, al abrirse el proceso se encuentra uno con los documentos sin saber porque ni como se han producido; y seria de desear que en esto se les uniformara con la práctica de la audiencia.

El patrimonio Real y la Intendencia se han arreglado á la práctica de la audiencia, como mas sencilla. En el tribunal de comercio se seguia otro método que era aun mas complicado, pues las instancias de apelacion se ponian al fin del proceso; y como á veces habia muchas apelaciones de los autos interlocutorios, y en el intermedio de ellas se seguia el punto principal, resultaba una confusion. Ahora como las apelaciones van á la Real audiencia han quedado simplificados, pues si la a pelacion se admite en ambos efectos se remiten los autos originales, y cuando se devuelven, van con solo el testimonio de la providencia. Si se admite en un solo efecto continua el proceso segun su estado, y cuando se recibe testimonio de la providencia de la audiencia se cose á continuacion del último procedimiento del pleito y sigue despues segun su estado; que es lo que se hace en los tribunales ordinarios.

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