Imagens das páginas
PDF
ePub

El mis. en las

tercer. cor. de

Mon. año 1537
Cap. 1.

El mis, en las

cuartas cor. de

Mon, año 1542
Cap. 26.

Felipe princ. y Lugarten gen. de Carlos en las primeras cort. de Monzon año 1547 Cap. 18.

XIII. Ordenamos que la ley 5 de este titulo, se extienda á los escribanos y escribanias de los gobernadores y otros oficiales ordinarios del dicho principado de Cataluña y condados de Rosellon y Cerdaña, asi que dichos escribanos no puedan poner en los procesos mas de lo que ponen y hacen los escribanos de la Real audiencia.

XIV. Ordenamos que en lo criminal no actuen notarios que sean conversos.

XV. Por los muchos desórdenes y abusos que se ven todos los dias en la multitud de escribientes que los escribanos de mandamiento tienen para los actos judiciales; y

r no ser examinados los dichos escribientes si son habiles para dicho oficio, y aun si son de edad bastante para tan gran cargo, que solo debe encargarse á personas de mucha confianza, puesto que ellos son los que comunmente escriben los dichos actos tienen la comision para recibir los testigos; por esto Ordenamos que los dichos escribientes sean examinados por el canciller ó vice-canciller ó por el regente la cancilleria si son aptos para tales cargos; y que aunque no presenten los pedimentos por sí sino por sus sustitutos, no puedan tener procuras algunas para pleitos en las causas que se sustancien en sus escribanias: que no hagan fraude de comunicacion de procesos de unas escribanias á otras; y juren en poder del canciller, vice canciller, ó regente la cancilleria que no tienen hecho pacto alguno ni lo harán con alguno de los litigantes directa ó indirectamente del salario de las escrituras ó parte de ellas, ni promesa alguna, ni pacto con abogado alguno, y guardarán toda igualdad; y si se verificare haber hecho lo contrario, sean privados de oficio, cargando sobre esto la conciencia del canciller, vicecanciller ó regente la cancilleria. Lo que va dicho respecto que no puedan ser procuradores de cansas, se entienda con todos los notarios de las curias Reales de Cataluña y condados de Rosellon y Cerdaña en las cau

sas que se sustanciaren en las escribanias de que son ellos
escribientes.
XVI. Añadiendo á la ley de Fernando II en las se-
gundas cortes de Barcelona (será la ley 5 de este titulo)
Ordenamos que solamente en el primer testigo que se re-
cibiere, sea puesto proemio y generalidades acostumbra-
das; en los otros empero siguientes deba hacerse sumaria
relacion de ello por el signo etc. pues lo contrario al paso
que no aprovecha cede en confusion del proceso y en daño
de las partes (9).
XVII. Ordenamos que el escribano de la causa bajo las
penas contenidas en las leyes que sobre esto disponen, no
pueda restituir el traslado a la parte que no haya conti-
nuado el pedimento en el original ó en el traslado de la
otra parte, con lo cual se pudiese formar de nuevo proceso
original en caso que se perdiese el traslado de la otra parte
ó la dicha parte, los detuviere, sin que el juez tenga que
hacer otra provision; de modo que no se pueda alegar por
el escribano que no puede pasar al juez los autos por no es-
tar arreglado el original de dichos pedimentos (10).
XVIII. Ordenamos que ninguno pueda ser notario del
proceso del cual el abuelo, padre, hijo, yerno, cuñado, tio,
ó primo hermano sean juez relator, asesor ó abogado de
la causa; bajo pena de perder el salario de dicho proceso
y las demas reservadas al arbitrio del visitador.
XIX. Porque el órden es uno de los principales medios
para administrar justicia, y porque aunque sea hecha la
sala del Real palacio para estar allí los notarios de las cau-
sas civiles que siguen en la Real audiencia, muchos de los
notarios de dichas causas escriben en otras partes á mas de
la sala y tienen escritorios en el tribunal del veguer ó en
otras partes, Ordenamos que los escribanos de las causas

(9) Se habrá entendido derogado por las ordenanzas de 1756 que se transcriben en la nota 2 de este tit. (1 o). Véase lo notado en el tit. 2o lib. 5 de este vol.

[merged small][ocr errors][ocr errors][ocr errors][merged small]
[merged small][ocr errors]

que siguen en la Real audiencia deben tener su mesa de
despacho en la dicha sala Real y despachar allí; y que no
puedan tener otra escribania, bajo pena de privacion de
oficio de notarios de procesos de la Real audiencia (44)
por toda su vida.
XX. Para evitar la gran confusion que hay en la sala
Real acerca de los escribanos Reales, quienes despues de
haberse determinado escribir por un solo escribano y ha-
ber este dádole procesos de su escribania, procuran ac-
tuar causas por todos los escribanos de mandamiento, de lo
que resultan grandes daños por no saber las partes en que
escribanos encontrarán sus procesos, Ordenamos que nin-
gun escribano Real pueda escribir en la Real audiencia sino
por un solo escribano de mandamiento, y por aquel solo
por quien se hubiese determinado escribir y sustanciar to-
das las causas, y en caso de contravencion quede privado
de escribir mas en la Real audiencia (45).
XXI. Por cuanto se siguen grandes inconvenientes y da-
ños á las partes de que personas inhabiles en el arte de
notaría escriban en los procesos que se siguen en la Real
audiencia y en otros tribunales; mayormente habiendo

(11) Los escribanos de que habla esta ley segun las ordenanzas de su colegio deben precisamente residir en la Real, audiencia, en los dias que no fueren feriados; dos horas por la mañana sino tuvieren justo motivo que lo impidiere; pero como en el edificio actual de la Real audiencia no hay pieza destinada para los escribanos no se observa esta ordenanza, lo que no deja de tener algunos inconvenientes.

(12 ) No obstante lo dispuesto en esta ley, los escribanos de sala pueden ser notarios de los juzgados de Provincia.

(15) Hoy dia todas las causas que entran en la Real audiencia se reparten por turno entre los cuarenta individuos del colegio indistintainente, sea cual fuere la sala civil, á que pertenecieren; así es que todos los escribanos actuarios tienen causas en ambas salas y en todas las escribanias. De esto resulta efectivamente una confusion; y tal ver seria bueno establecer lo mandado en esta ley conciliándola con lo dispuesto en las Reales órdenanzas de 1755.

algunos que no tienen autoridad. Por esto se suplica á
V. M. sea de su agrado proveér que nadie pueda escribir
los procesos originales de las causas de la Real audiencia
ni en los tribunales Reales (4) del condado de Rosellon
y Cerdaña que no tengan autoridad Real, y que en la Real
audiencia sean examinados etc. (45). Place á S. M. y que
el exámen sea hecho etc. (46).
XXII. Ordenamos que cada uno de los notarios sustitu-
tos de los escribanos de mandamiento, deba tener un li-
bro de entradas en el cual deba continuar lo que se le ha-
brá entregado por las partes y por cada una de ellas, así
en razon de los procesos originales como de cualesquiera
otros actos y salarios resultantes de ellos, poniendo los
nombres y apellidos de los que pagaren, el motivo por el
cual se paga, el dia del pago y continuándolo todo en pre-
sencia de la parte; y á mas de esto deba dar recibo parti-
cular á la parte que lo quisiere; y recibidos los tales di-
neros deba dicho notario dentro de tres dias contínuos no-
tificarlo al escribano de mandamiento que se hubiere en-
cargado de su despacho, dándole la parte que en ello le
tocare, paraque se firme en dicho libro al pie de allí donde
se hallare continuado la partida en señal de haber cobrado
su parte; bajo pena de quedar privado de escribir mas en
la audiencia el notario que contraviniere á la susodicho.
XXIII. Porque se pueden hacer muchos abusos y fal-
sedades en la recepcion de los actos que reciben los susti-
tutos de algun notario, abonando dichos notarios en la bue-
na fé de sus sustitutos todos los actos que estos hubieren
recibido en su nombre, aunque los mismos notarios no

(14) Y en cuanto á los demas tribunales véanse las leyes del tit. 15 l.7de la nov. especialmente las posteriores al decreto de nueva planta. (15) Se explica el modo de examinarse, lo que es inútil por deberse hacer el exámen en los términos que prescriben las ordemanzas del colegio de escribanos. (16) Véase la ley 25 de este tit.

El mis. en diebas cor. Cap. de cor. 2o

El mis. en las cortes de Mon. añ. 1585.C. 22 El muis en dichas cor. Cap. de cor. 23.

Felipe II. en las prim. cort. de Barcel. año

1599 Cap. 31.

hayan tenido noticia alguna del negocio que se ha contra-
tado hasta que el sustituto envia la copia del acto que
asegura haber recibido en nombre de aquellos, Ordena-
mos que como á sustituto de notario no pueda recibir en
nombre de aquel acto alguno si ya no estuviere en la mis-
ma casa del notario y tuviese tal suficiencia y experiencia
que su maestro le pueda encargar los negocios de su nota-
ría; ó no tuviere expresa y particular comision del escri-
bano por quien recibiere el acto, de modo que el poder
sea solo para recibir las firmas de los ausentes y no para
otro respeto bajo pena de nulidad de tales actos, de los
cuales no se pueda hacer mérito en juicio ni fuera de
él (47).
XXIV. En esta ley las cortes se quejaron á S. M. de
algunos abusos de los notarios sustitutos de los escribanos
de mandamiento y querian que las causas se siguiesen en
nombre de dichos escribanos de mandamiento sin enco-
mandarlas, y que si las encomendasen, ellos fuesen los res-
ponsables; pero S. M. solo decretó que en cuanto á los
salarios se guardasen las leyes, quitados todos los abusos,
y que los contraventores fuesen castigados.
XXV. En esta ley se dispuso que ningun notario que
no fuese colegiado pudiese escribir en la Real audiencia así
de lo civil como de lo criminal (48) y que fuesen expeli-
dos los notarios no colegiados que escribian así en lo civil
como en lo criminal, y que los notarios no colegiados no
les prestasen el nombre (49).

(17) Atendido el reglamento de escribanos de 1756 transcrito en el principio de este título no puede servir esta ley sino para los negocios sobre validacion ó nulidad de algunos actos antíguos.

(18) Véase lo que se dice al principio de la nota segunda de este título.

(19). De aquí tuvo orígen el colegio de procuradores, pues S. M. en 2 de junio de 1599 erigió dicho colegio de aquellos notarios Reales no colegiados que residian con casa y familia en esta ciudad; y de aquí proviene que á los procuradores aun hoy dia se les obli

« AnteriorContinuar »