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dich. cor. cap.

de cort. 57.

El mismo en

de Barcel, año

rio alguno; declarando que la presente constitucion no tenga lugar en las causas ya empezadas sino solamente en las

que en lo sucesivo se empezaren. Felipe II en VI. En esta ley. determinó S. M. sobre el despacho bre

ve de las causas de liquidacion que habia entonces pen-
dientes en la audiencia.
V. Ordenamos

que

si

por las sentencias, que conforme cap. de cor. 67 á las constituciones de Cataluña se han de hacer con con

clusiones de los doctores del Real consejo, se reserváre liquidacion de algun artículo, tratado en proceso, á mayor deliberacion, sea declarado con conclusion ; y que en dicha declaracion sean explicados todos los puntos que serán líquidos absolviendo o condenando.

VI. Habiéndose experimentado que la constitucion 32 Felipe IV en las prims. cor. de este título no se observa, dejándose de hacer en las sen1702 cap. 34.

tencias definitivas las liquidaciones de créditos, frutos é intereses con pretexto de no ser líquido, y reservándose para el decreto de ejecucion exigen los jueces por entero el salario, por esto confirmando dicha constitucion y revocando los abusos hechos contra lo dispuesto en ella, y declarándola en cuanto menester sea , Ordenamos con consentimiento, locion y aprobacion de las presentes cortes, que los jueces de la Real audiencia vice-regia , audiencia del gobernador, bailia general y otros cualesquiera tribunales y curias así eclesiásticas como de todos los ordinarios Reales, y de barones eclesiásticos

у

seculares del presente Principado deban en las sentencias difinitivas hacer y explicar la liquidacion de todos los créditos, frutos é intereses y otras cualesquiera cosas que deban liquidarse. (Seguia esta constitucion disponiendo sobre la parte del salario que

debian dejar de percibir los jueces en el caso de no verificarlo; y aunque se redactaba en forma de constitucion , pero segun queda siempre la responsabilidad, que tiene sobre sí todo magistrado recto de no dejar indecisas las cosas que están sastanciadas solo por ahorrarse trabajo de instruirse de los autos, ó por la dificultad que encontrare en el fallo,

las palabras que siguen se ve que en el efecto fué solo un capítulo de corte.) Place á S. M. que se proceda en esto con arreglo á derecho.

TITULO V.

De las suplicaciones de sentencias (1).

I. Ordenamos que si una de las partes ó las dos supli- Fernandolf en

las segundas

cortes de Barc. (1) La suplicacion es una humilde súplica con la cual el

que no añ. 1493.C.21. tiene el remedio ordinario de la apelacion contra una sentencia que cree perjudicarle, pide al mismo Magistrado que la profirió, se dig. de conmutarla, Doa derecho público tom. 6 pag. 358 n. 2. En esto principalmente se diferencia de la apelacion, la que es una legítima reclamacion hecha a juez superior.

De ahi es que las reclamaciones que antiguamente se hacian en Cataluña de las providencias interlocutorias al mismo jaez mutato assessore , como se dirá en el título de apelaciones , se decian saplicaciones.

Por el contrario se dicen apelaciones y no saplicaciones las reclamaciones, que se hacen para el Real y Supremo Consejo, de las providencias de la Real audiencia sobre si debe ó no admitirse la seganda suplicacion ; si esta ha quedado ó no desierta ; si ha incurrido ó no en la pena de 1500 dublas por renunciar la segunda suplicacion despues de tres meses , y otros casos semejantes.

La saplicacion y apelacion se miden por las mismas reglas , menos en las cosas en que por derecho hay disposicion contraria, Fontanella decis. 412 n. 16 y 20. Cancer de apellat. Curia Filip. p. 5. 2a instit. § 4 n. 1 y 3;

Antes del decreto de nueva planta, las saplicaciones a veces se interponian para la misma Real sala que habia proferido el fallo, á veces para la otra Real sala.

En el primer caso se decia que se suplicaba contrario imperio , porque se saplicaba que la misma Sala diese un decreto contrario al que ella misma habia dado. En el segundo caso se decia que se suplicaba in forma. Muchas de las leyes de este título son dirigidas á determinar cuando podia saplicarse contrario imperio y cuando podia hacerse in forma. Si la sentencia contenia diferentes capítulos y el ano saplicaba in forma y el otro contrario imperio debia sas

caren de la sentencia que se pronunciare, esta suplicacion

tanciarse la suplicacion en la otra sala ; es decir in forma, ley 16 de este tit.

Hoy todas las saplicaciones se hacen á la misma sala, apartado 3o del decreto de nueva planta. Si la segunda sentencia de la audiencia, ó sea la de revista, no es conforme con la de vista , paede la parte qae sucumbió en la de revista, saplicar; y para la tercera senten. cia deben concurrir el señor Regente con an ministro de la otra sala que

intervendra por turno, o dos ó mas si hubiese alguno ó algunos enfermos , de manera que sean los votos siete, dicho apartado 30 del decreto de nueva planta. En el mismo apartado se dice qae esto se consideró mas fácil

у
conveniente que

la tercera sala

que autes habia. De ahí es que en esta tercera instancia se ha de observar lo mismo que se observaba antiguamente en aquella tercera sala. Aunque la sentencia de revista sea conforme con la de vista , si la de revista comprende un capítulo nuevo; respecto á este capítulo nuevo tiene lagar la tercera instancia. Si lo que de nuevo comprende , es solo la condena de costas, regularmente no procede la tercera instancia.

Digo regularmente, porqae la he visto conceder, y alzarse en za instancia aquella condena; y parece que seria jasto, siempre que concarriesen circunstancias semejantes a las de aquella causa, en la que el panto de costas era de mucho mayor interés que el objeto que se litigaba : pues el manso ó heredad que se disputaba era solo de valor mil y pico de libras, y las costas ocasionadas excedian segaramente de tres mil, en atencion á que a mas de las muchas pruebas ordinarias que se habian hecho, habia habido dos visorios ; manifestando todos los trámites del

proceso

la
gran
duda
que

habia tenido el negocio. Por lo mismo de ningun modo podia decirse que habiese sido temerario el que se habia resistido á dimitir la finca, y cesaban todos los motivos que alega Fontanella de pactis claus. 4. glos. 18 par. 4 n. 116 hasta el fin.

En los juicios de liquidacion, tambien hay za instancia, paes aun que la primera providencia de liquidacion se dá en forma de auto, y no hay saplicacion de la providencia que confirma ó revoca an auto; pero en la realidad el auto qae se dá en el juicio de liquidacion, es an verdadero fallo definitivo de aquel juicio, de mocho mayor interes en algunos easos de lo que se disputa en el juicio principal. En tanto es así, que tambien tiene lugar en él la segunda suplicacion; como se admitió en la causa que segaia el Marques de Serdañola contra el Daque de Ayerbe , escribano Roca y Giol.

se deba interponer dentro de diez dias de la publicacion

y se dice

esta

véase lo dicho en el apartado 3o. de la nota 18. tit. 3 de este libro y volúmen.

Aunque en la 3a. instancia se varien las sentencias de vista y revista en términos que resalte alguna cosa nueva, no por esto debe admitirse naeva saplicacion en la audiencia ; porque en todos los derechos nunca se admite mas que una tercera instancia, y de otra parte la ley no señala ningun tribunal para conocer de los fallos que diere la sala reunida en los términos que previene el referido art. 3o. del decreto de nueva planta. Esta sentencia pues causa ejecutoria , y por lo mismo aunque vo sea conforme con ninguna de las anteriores, tiene lagar la segunda saplicacion si es de euantía, y concurren las demas circunstancias necesarias. Si no concurren estas circunstancias, pero si las de recurso de injusticia notoria, tiene lagar este recurso. Todo ha de entenderse desde 1740, ley 20 tit. 22. lib. u novísima recop.

La tercera instancia de que hablamos, prescrita en el referido apartado 5o del decreto de nueva planta , tiene lugar aun cuando las causas hayan sido falladas por el ordinario, pues en cuanto a esta 3a. instancia no se cuenta el fallo del ordinario

que no forma estado, seguramente para salvar el principio de que no debe en toda causa haber mas que tres instancias.

Esta tercera instancia, principalmente en los términos que se dispone en el decreto de nueva planta, es muy conforme a justicia y parece que asegara mas los derechos de las partes, porque debiendo ser siete los votos, uno de ellos el señor regente del tribunal, es de presumir que efectivamente la justicia está de parte de aquel, que despues de haber obtenido anteriormente una de las dos sentencias proferidas por la audiencia, tiene ademas á su favor los votos de los señores oidores que se añaden á la sala para dicha tercera instancia.

Si no hubiese esta 38. instancia, y causase ejecutoria la sentencia de revista aunque no fuese conforme y aun que fuese contraria á la de vista, podria may bien suceder que perdiese el pleito uno que tenga siete votos en sa favor y aun si se quiere naeve, no teniendo el otro mas que tres. Supongamos que en un pleito que Pedro sigue contra Pablo, el juez de primera instancia falle en favor de Pedro ; que Pablo apela de esta sentencia, y que queda esta confirmada en sentencia de vista , habiendo asistido à ella los cinco oidores de la sala, y s mas el señor regente (que como es público paede asistir

у
asiste indistintamente å las salas el dia

que moda ) y que todos son de voto de confirmar la sentencia apelada ,

le aco

ya

tante que

en que,

de la sentencia y prestar caucion que la causa de suplicaresultará que

Pedro tiene siete votos en su favor. Suplica Pablo de esta sentencia, y en el dia de la revista del pleito asisten cinco señores en ella, dos de los cuales votan por la confirmacion de las sentencias anteriores, y otros tres votan por la conmutacion : Como que tres votos conformes hacen sentencia, resultará

que

Pablo con solos estos tres votos ganará irremisiblemente el pleito, no obs

Pedro tiene en sa favor nueve votos. Por esto alganos dicen que may sabiamente el señor Rey D. Fe. lipe V estableció aquel decreto, a fin de que en caso de ser contrarias las sentencias de vista y revista , hubiese una tercera instancia en la audiencia, para que se equilibrasen mejor los votos.

Otros convienen en lo mismo, y añaden que en el caso de quitarse en algun tiempo esta 3a instancia, convendria que los Señores que conociesen en revista debiesen no solo ser distintos de los

que

fallaron en vista, sino que deberian ser á lo menos dos mas que los

que asistieron a la vista. Se fundan

para
ello
al paso que

consideran

muy sabio el artículo 1215 del código de comercio, hallan es. te vacío del mayor número, pues que en dichas causas de comercio puede suceder lo que se ha dicho de que gave el que solo tiene tres votos en su favor, y pierda el que tiene nueve y aun mas si el tribunal de 14 instancia es colegiado.

En cuanto al término dentro el cual deben interponerse las saplicaciones de las sentencias de vista y de las de revista no siendo conformes con las de vista ; véase lo que se dice en la nota 2 de este título.

Para que se admitan estas saplicaciones, no se necesita otro requisito que prestar caucion de pagar daños y costas a la parte contraria en caso de quedar vencido el que suplica. Esta caucion se ofrece en el pedimento en que se interpone la saplicacion; y si el negocio no presenta dificultad para que pueda admitirse, se provee por escribania de Camara. Prestada la caucion de estilo se admite la suplicacion que se interpone. Si hay dificultad, se dice : al relator y notifíquese y despues procediendo la saplicacion se da auto formal por

el mismo estilo. He visto en algunos procesos antiguos que por escribania de camara se proveia solamente prestese la caucion de estilo, y con este proveido y prestada la caucion se er tendia admitida la suplicacion, y se pasaba adelante sin proferirse auto de admision de saplicacion.

He visto tambien en algunos pleitos antiguos que si la sala.consideraba que no debia admitirse la suplicacion, no proferia auto denegándolo, sino

que

barraba el escrito con la cruz de Sta. Ealalia. La dicha caucion ha venido a ser de mera fórmula porque

la

pres

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