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cion se debe instruir y decidir dentro el término de seis

ta el procurador en virtud de las cláusulas generales contenidas en el poder. Por este motivo de algun tiempo a esta parte, segan los señores que componen la sala, no permiten que en los autos se ponga semejante cláusala , ni que se preste dicha caacion con el objeto de ahorrar gastos á las partes ; pero otros lo observan por hallarse asi dispuesto en la ley expresa que es la primera título de saplicaciones del 2° volúmen.

Admitida la suplicacion de la sentencia de vista ; se sustancia la instancia de revista por el mismo estilo que la instancia de apelacion , concediéndose la dilacion, pronunciándose auto de denunciacion

у

señalamiento á sentencia, en los términos que se ha explicado en el primer tomo; bien que posteriormente á sa impresion alganas veces ha habido en la práctica alguna variacion. Antiguamente en virtud de las leyes 9 y 10 del tit. 1o de este lib.

у vol. en todas las causas civiles indistintainente se llevaban á efecto las sentencias, no obstante la suplicacion; pero en el dia y casi de un siglo á esta parte, no se hace uso regularmente de la facultad que dan dichas leyes para ejecutar la sentencia suplicada mediante caucion, en vista de las muchas dificultades que se sacitaban sobre idoneidad de fianza , y los reñidos altercados que se promovian sobre esto y sobre la mejora de ella; pues la fianza dada en causa de suplicacion debia en esta provincia mejorarse dos veces, si asi lo instaba la parte segun Peguera en el formulario de la rúb. 29 de sa práctica civil, Cancer de sententiis n. 248.

En el dia pues las sentencias de vista, y las de revista no conformes con la de vista solo se llevan á ejecucion cuando estan concebidas en términos de que se ejecaten sin embargo de saplicacion , ó en aquellas otras que por circunstancias particulares debe admitirse la suplicacion en un solo efecto del mismo modo que las apelaciones; sobre lo cual, véase lo notado en el tit. 8 de este libro

у lumen.

En cuanto a la caucion que debe prestarse para llevar á efecto las sentencias sino se hallan fiadores, y si puede admitirse la Real tabla de comunes depósitos, véase lo dicho en la nota 2 tit. 54 lib.4 de este vol. pág. 215 y 216 del tomo 2o de esta obra.

En cuanto a la segunda suplicacion, ya se ha dicho haberse declarado en 1740 que en Cataluña tiene lugar. Esta segunda suplicacion solo se admite de las sentencias comerzadas por nueva demanda en consejos, chancillerias, ó audiencias, exceptoándose aun de estas las causas criminales , y las civiles interlocatorias por mas que tengan fuerza de definitivas, y aun las demas caando el valor de

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meses, á menos que entienda la audiencia que por algun

la cosa que se litiga no llega á tres mil doblas en las causas de propiedad, y en las de posesion á seis mil; con seganda excepcion, en cuanto a estas causas de posesion, de no admitirse segunda saplicacion , caando hay dos conformes ó cuando son de bienes de mayorazgos, de que ha conocido el Consejo en vista y revista.

En Cataluña las 3000 doblas se han estimado constantemente en 4024 tt 13 9 10 din. catals

. y conforme á esta regla se paga la pena de mil y quinientas en los casos que ella tiene lugar; pues a este cálcolo se arreglan en la Real tabla de comanes depósitos de esta ciudad, siempre qạe

la
parte para no tener

que

dar fianzas en razon de la dicha pena la deposita en aquella oficina. Debo advertir que las referidas 4024 # 13 9 10 din. catals. no corresponden á 42797 rs. vn. que dice Dominguez llastracion à la curia filipica tom. 1 part.5 § 5 n. 5; sino á 42930 rs. 2 mrs.

En las causas de posesorio rara vez se declara tener lugar la se. ganda saplicacion en Cataluña, atendido qne segun la ley 5 tit. 22 lib. ui de la novis., no debe darse lagar a la segunda suplicacion de dos sentencias conformes sobre posesion , y que en este Principado casi siempre debe haber dos sentencias conformes, pues que la de 3a instancia regularmente confirma sin variacion la de vista ó la de revista. No obstante dicha ley 20 tit. 22 lib. 11 dice que

debe adınitirse la segunda saplicacion de las sentencias que causasen ejecu. toria en la audiencia de Cataluña , sean ó no conformes. Creen alga. nos que tal vez aun en las causas de posesorios debe admitirse la segunda sn plicacion ; pero otros dicen que no debe tener lugar; porque en dicha ley se quizo solo que en Cataluña tuviese lugar la segunda suplicación en los casos que procede en Castilla ; pero no en otros.

La tercera parte de la pena de 1500 doblas debe aplicarse al Real Fisco ; y por esto el procurador fiscal si quiere usar de este remedio solo ha de dar fianza por mil doblas, ley 12 tit. 22 lib. 1 1. nov.

Las 1500 doblas deben pagarse aun que se revoque la sentencia suplicada en cosas accesorias á la sentencia, ó en artículos menos principales ; con tal que no sea cosa de gran soma ó arduidad, que por ello solo pudiese baberse interpuesto la segunda saplicacion, ley io tit. 22 lib. 1.

Si la parte que suplicó quisiese excusar la pena apartándose de la suplicacion, debe hacerlo dentro de tres meses despues que saplicó ; pues que si se aparta finidos los tres meses, ha de pagar la misma pena de mil quinientas doblas como si se hubiese confirmado la sentencia, ley 2 del referido tit. y lib. de la novis.

justo motivo debe ser concedido mayor tiempo, en cuyo

En esto se ha de tener macho caidado, paes en alguna caasa, habiendo la parte que babia interpuesto segunda suplicacion apartádose de ella dentro de los tres meses á contar desde el dia que se le habia admitido la 2a suplicacion, pero finidos los tres meses á contar desde el dia que saplicó, se ha pretendido haberse incarrido en la pena de mil quinientas doblas. Algunos por el contrario pretenden que las palabras de la ley dentro de tres meses despues que suplicó "deben entenderse desde el dia que se admitió la segunda saplicacion; pues que de este inodo se entienden tambien las mismas palabras en aquella misma ley, caando prefija el término de 40 dias para presentarse ante la Real persona, porque en otra manera no tendria lugar ninguna segunda suplicacion, pues apenas de mil ana se halla admitida dentro los 40 dias por las dificultades que ocurren muchas veces en la idoneidad de las fianzas y por los trámites de pases al señor fiscal y al relator. Sobre esto se hallan en el dia alganos recursos pendientes ; y al fin de este tomo, ó en el 4° se pondrá la resolacion, si se tiene noticia de ella.

No tiene lugar la seganda suplicacion en las causas de la Real Hacienda ley 17 de dicho tit. y lib. de la novís. ; ni en las de comercio art. 1217 del cod. de comercio; y en cuanto a los negocios pertenecientes al consejo de Indias, al de Guerra y al Real de órdenes, véanse las leyes 21 22 y 23 de dicho tit.

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lib. novís. En la nota 6 tit. 21 lib. Ii de la novís. se refiere que despues de interpuesta la segunda saplicacion en un pleito sobre mayorazgo, se habia presentado un documento que favorecia el derecho del que interpuso la segunda suplicacion pretendiendo que se le concediese la restitucion adversùs omissam defensionem y declarase la chancilleria nu obstarle la sentencia de revista ; y que por

Real resolacion de 19 de enero de 1746 se mandó, que la chancilleria sin embargo de estar interpuesta la segunda saplicacion oyese á las partes y determinase el recurso últimamente introdacido con el mismo número de jueces que intervinieron en las sentencias de vista

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revista. Algunos en atencion de esto creen que despues de dos sentencias de la Real audiencia conformes, ó no siéndolo despues de proferida la de tercera instancia de esta andiencia, debe abrirse otra vez el pleito so pretexto de haber encontrado nuevos documentos. Pero otros creen que en nada conduce aquella nota para ello, porque

fué an caso particolar y precedió una Real órden, sin qae en ella se diga que debe observarse en otros casos. Ademas que en aquella Real órden no se mandó abrir el juicio, sino que se oyese á las partes y se determinase el recurso, sin que se sepa lo que se determi

caso lo pueda hacer, de modo empero que en todo caso deba ser determinada dentro de un año, y pasado dicho año, ipso facto la dicha causa de suplicacion sea habida por

desierta (2). nó. Por lo que ocorriendo un caso semejante, creen que seria necesario conseguir tambien ana Real órden expresa y que no están autorizadas las Reales salas para abrir nuevamente el juicio á no ser que sea en los casos de restitucion véanse las notas de la ley 10 de este tit: y de la ley 6 t. 7 de este lib. y tambien la ley it. 13 l. 2 de este vol. Si la causa

es de tal naturaleza que pueda interponerse ó se interponga segunda suplicacion, puede que tal vez sea mejor acudir á S. M., para que los documentos nuevamente hallados se tengan presentes por la sala de mil y quinientas al tiempo del fallo ; porque si bien la segunda suplicacion debe fallarse por los solos méritos anteriores sin que se admitan naevos documentos aun que se jare haber llegado a nueva noticia ; pero acudiendo con este objeto á S. M. con un memorial solicitando la adınisioo , suele acceder a ella y mandar que se tengan presentes para el fallo, Febrero adicionado por Amar tom. 7 pag. 420 n. 37.

Ya se ha dicho que desde 1740 en virtud de la referida ley 20 tit. 22 lib. u se admiten las segundas saplicaciones y los recursos de injasticia notoria en las causas civiles, pero no en las criminales ; y como que respecto á estos no se halla cosa particular esta blecida en cuanto a Cataluña, debe estarse á lo dispuesto en las leyes

del tit. 23 lib. i de la novis. En cuanto a las causas de comercio, véanse los artículos 435 al 445 de la ley de enjuiciamiento.

En cuanto a las nalidades de sentencias del ordinario véanse las leyes i y 6 tit. 7 de este libro

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volúmen. (2) En esta ley se prefijan dos términos , uno dentro el cual de be interponerse la suplicacion, y otro para que en él quede terninada la instancia de saplicacion. En caanto al término de diez dias que se señala para poder interponer la suplicacion , se observa hoy dia en lo civil (en caanto á criminal véase la ley 18 de este tit). Este término no corre de momento á momento, pues que el dia en que se notifica la providencia no se cuenta, Fontanella decis. 409; y asi se observa aan hoy dia. Estos diez dias son continuos , sin que por lo mismo se descuenten los dias feriados , ley 2 de este tit. en el 2° volúmen, Fontanella decis. 410. Este en dicho lugar defiende qae deben descontarse los feriados si lo son la mayor parte de los diez dias, y tambien cuando de los diez dias hay cinco de feriados. Lo mismo sostiene Pegaera práctica civil rúbrica 16 n. 16 recordando

II. Ordenamos que si se interpusiere suplicacion ó se El mismo en

dichas cortes. una resolucion de las tres salas de la Real audiencia sobre esto. Lo

Cap. 25. mismo defiende Miguel Ferrer 2a parte de las observaciones num. Il y en la 3a parte cap. 299.

Éste término de diez dias tambien se concede para apelar en la ley 1 del tit. 7 de este libro; pero el mismo Fontanella en el lagar citado dice, que en la apelacion deben contarse todos los dias aun que

la mayor parte sean feriados, dándose allí la razoo de diferencia, porque la apelacion se considera como un acto extrajudicial que puede hacerse en cualquier dia; al paso que la suplicacion se considera como un acto judicial, que por lo mismo no paede hacerse sino en dia que no sea feriado.

Sobre los diez dias de la apelacion, vi agitada esta cuestion en la causa que las hermanas Fabricias seguian contra Doña Paula Roure y Fabricias, en la cual se profirió sentencia que fué notificada en el sábado de ramos , y se presentó el pedimento de apelacion el dia go ó 4° despues de las fiestas de Pascaa. Las hermanas Fabricias que habian conseguido sentencia á sa favor , pidieron que se declarase haberse interpuesto la apelacion faera de tiempo ; á lo qne se opuso Doña Paula Roure, fundada en la práctica de que los dias feriados no se contaban en el decenio , porque lo habian sido la mayor par. te ó todos. El juez mandó que informaran los escribanos del juzgado, quienes declararon que en los muchos años que tenian de práctica habian visto que se descontaban los feriados, siempre que lo eran la mayor parte; por cayo motivo el juez admitió la apelacion.

Las hermanas Fabricias a pelaron de esta providencia, y admitida esta apelacion, la Real Sala 2a revocó el auto del ordinario en que habia admitido la apelacion de la sentencia definitiva, declarando que esta habia pasado en juzgado.

Saplicó Doña Paula Roure de esta sentencia á la Real sala, y pendiente la saplicacion la misma Doña Paula Roare pidió qae en caso necesario se la concediese la restitucion in integrum contra el lapso del decenio; cual' restitacion se le concedió efectivamente en dos providencias conformes, fundándose tal vez la Real sala para conceder esta restitucion en lo que dice Fontanella en la decision 403 y siguientes. El actuario de dicha causa en la Real audiencia era D. Ignacio Golorons.

Este ejemplar, en que las partes consumieron mucho tiempo y dinero y en que corrió un gran peligro de que la primera sentencia ganase autoridad de juzgado, manifiesta que los abogados y procaradores han de ir con mucho cuidado en esta materia ; que no deben aguardar al ultimo dia , y qne en cuanto puedan procaren prescin

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