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no se pueda suplicar, reclamar , ni apelar del señalamien

se mandado publicar, o de algana providencia gubernativa, Cancér de apellationibus n. 1 hasta el 8. Este en dicho lagar dice que de los gravámenes extrajudiciales, no solamente se puede apelar ; si que tambien por via de queja puede acudirse al mismo juez, ó bien al superior ; diciendo empero que si se apela ó se interpone la que ja dentro de diez dias se suspenden los efectos, pero que sino se pone la queja dentro de diez dias, debe ejecutarse la providencia. Funda toda esta doctrina en el cap. Concertationi que es el 8o tit. de appellationibus in sexto ; pero es de advertir que si bien en dicho capítulo se permite apelar de cualquier providencia extrajudicial dentro los diez dias; no por esto se exclayen los demas recursos ni se dice que debia ejecutarse ; al contrario al fin del capítulo despues de haber dicho que si quiere puede apelarse y que finido el decenio no ha lugar á la apelacion, añade sed si per contradictionem debitam vel alia juris remedia petierit revocari gravamen , ei ( dummodo medio tempore his non consenserit) lapsus decennii non obsistat. Y

por esto la glosa de dicho capítulo dice que paede el agraviado asar de su derecho interdicto unde vi, vel alia actione, vel aliam manutentionem petere. No conviene empero olvidar las palabras del capítulo, dummodo medio tempore his non consenserit.

Puede interponerse apelacion asi en las causas civiles como en las criminales : de estas se hablará despues.

En las causas civiles se puede apelar de todas las sentencias excepto de aquellas que esté expresamente prohibido por la ley. Prohibe la ley verificarlo en las sentencias proferidas en faerza de jaramento decisorio cuando el apelante hubiese deferido á él, ley 12 cod. de rebus creditis, y 25 tit. 16 part. 3, Doa tom. 6 pag. 258 n. 9; bien que parece qne deberia admitirse aan en este caso la apelacion, si la parte alegare haber encontrado nuevos documentos con que probar la falsedad del juramento.

En las caasas menores de 10 # no podia en virtad de la ley 12 tit. 7 lib. 3 de este volúmen seguirse apelacion en la Real audiencia, si que debian seguirse por ante el juez de apelaciones si los hubiere, y sino por ante el mismo ordinario mutato assesore: En el dia no hay juez de apelaciones, ni tampoco pueden los ordinarios conocer de las causas de apelacion mutato assesore por lo

que se ha dicho en las notas á ley 15 tit. 7 por lo que parece que estas causas menores de 10 libras deberian ahora decidirse tambien

por

la Real andiencia , terminándolas empero en el modo que previene la ley 6 tit. 26 lib. 3 de este vol. Ademas deberá tenerse presente la

to hecho

para oir los abogados y para sentenciar, ni de la ley 6 tit. 26 del mismo lib. 3 y lo alli notado sobre si paeden hacerse en escritos estas causas , y en consecuencia si puede haber recurso de apelacion en causas que no excedan de 25 duros. A lo que se nota alli debo añadir que en la Real cédula sobre establecimiento de alcaldes de cuartel y de barrio, en todas las ciudades donde residen chancillerias y audiencias, no se les manda que se decidan verbalmente sus causas hasta la cantidad de 500 reales sino que se les faculta para ello, como asi es de ver en el art. 7 de la ley ia tit. 13 lib. 5 de la novis., á diferencia de lo qne se dispone para la Villa de Madrid en la nota 18 tit. 3 lib 1 de dicho código, donde se prescribe como obligacion.

Tampoco puede admitirse apelacion en causas de comercio en las que no excedan de 3000 rs. en los tribunales de comercio , y de 2000 en los juzgados ordinarios , segan el art. 1212 de dicho cod.

En cuanto a las causas sobre desocapo de casas y de tierras alquiladas, véase lo notado en el tit. 7 lib. 4 del 2° volúmen.

Tampoco se admite apelacion de las providencias dadas por la Real audiencia , sino es en los casos en que deba interponerse la queja al Consejo v. g. en el caso de declararse que no ha lugar a la segunda saplicacion, ó que esta ha quedado desierta ó que se ha incurrido pena

de mil y quinientas doblas ú otros artículos semejantes. Tampoco la hay de la declaracion del canciller de competencias, de quien se ha tratado en la nota 1 tit. 38 lib. 1 de este volúmen, y se trata mas extensamente en el tit. 2 lib. 3 del 2° volúmen. Tampoco ha lugar en las declaraciones de los arbitros de que trata dicho tit., si están conformes de modo que no se debiese llegar a la decision del canciller.

El Sr. Don en el torno 6 pag. 340 n. 31 ; dice que de la sentencia judicial confirmatoria de los arbitros no hay apelacion, segan la constitacion 5 tit. 13 lib. 2 de este volúmen, que efectivamente asi lo dispone. Pero sobre esto debo observar que cuando se promulgó aquella ley no se podia apelar de las sentencias de los arbitros sino ante el juez superior de los mismos, y asi no es de admirar que no se admitiese segunda apelacion; pero esto parece que ha variado algun tanto. Sobre esto es necesario recordar que como se ha dicho en la pag. 52' de este tomo desde que se publicó la ley 7 de dicho tit. y lib. se ha podido apelar de las sentencias de los arbitros á los jueces ordinarios. De esto se sigue que si se acude a ellos, aun cuando la sentencia sea confirmatoria , podrá apelarse aun á la Real audiencia, y solo en el caso de acudirse á la Real audiencia tendrá lugar la doctrina de que la sentencia de los arbitros confirmada causa ejecutoria. En una palabra , substancialmente de

en la

provision, trainganse los autos et ad respondendum ad

be hoy dia observarse sobre esto lo dispuesto en la ley 4 titulo 17 lih. ii de la novisima recop. ; y esto es lo que

al parecer entendió decir el señor Dou en el lugar citado.

De las sentencias proferidas contra el fisco no podia esle apelar porque este votaba en ellas, por coyo motivo puede ahora verificarlo, véase lo notado en la ley 7 del tit. anterior.

Tampoco se admite de la execucion de la sentencia que causa ejecatoria , sino en caso de cometerse exceso en el acto de hacer la execucion ; ni de los inandamientos dados á administradores para exibir papeles relativos a las cuentas que han de dar , Curia filipica lib. 2. Comercio terrestre cap. 9 n. 30 ; y segan Salgado de regia protectione, tampoco la hay de los posesorios sumarísimos pre. parativos y antecedentes al posesorio ordinario. Véase lo dicho en la nota 15 del tit. 5 de este lib. cerca al fin.

De los autos en que se señala dia para oir los abogados ó en que se mandan traer los autos, responder dentro de tercero dia , no se puede apelar ni saplicar, segan lo dispuesto en la constitucion anica de este título.

En las causas de esponsales seguidas en la caria eclesiástica de este obispado aun que se admite apelacion , queda esta inútil si se ha declarado en favor de la libertad, pues proferida esta se dá desde luego permiso para casarse á la persona que se declara libre, Dou tom, 6 pag. 346 n. 48, donde explica los fundamentos de esta práctica con referencia á una docta disertacion sobre este punto publicada en 1782 por D. Jaime Ballester canónigo de la Sta. Iglesia de Tarragona.

En cuanto a las sentencias absolutorias de la observancia de juicio, siempre se habia adınitido apelacion y en sa caso saplicacion. He visto muchísimas causas en que asi se ha practicado, y entre otras vi ana que seguia entre partes de Castells de

у

Daran de otra actuario Miguel Vilamala en la cual habiéndose en sentent cia de vista condenado al convenido y en revista absuelto de la observancia del juicio, se admitió la suplicacion al actor, y despues se confirmó la de vista por la sala de 38 instancia y por el Real y supremo Consejo en sala de mil y quinientas aprobando así aquel superior tribunal el que se habiese admitido la saplicacion de la sentencia absolatoria de la observancia del juicio.

No obstante en estos últiinos años, se ha puesto esto en dada, y aun he visto alguna vez denegar la suplicacion de dichas sentencias, fundándose en que ellas no causan estado, y que el actor siempre

una

tertiam, ni del señalamiento hecho para publicar los tes

que quiere puede proponer otra vez la misña demanda y que por lo mismo no se causa perjuicio.

La experiencia empero enseña que puede ser may enorme y aun irrreparable el perjuicio que se cause con esta denegacion de suplicacion. La denegacion de saplicacion podria tal vez proceder cuando la sentencia absolutoria de la observancia del juicio se hubiese proferido en una causa que el actor la hubiese abandonado, que es el único caso en que propiamente corresponde la absolacion del juicio, segun se ha dicho en la pag. 15 y siguientes de este tomo. En este caso como se supone que el actor no ha hecho praeba , no se le sigue perjuicio, porque no habiendo hecho prueba no le perjudica el que se haya desestimado su pretension ; pues le queda cxpedito el derecho para hacerla ; en el caso empero que el actor kaya estado presente en causa, y hecho todas las pruebas que ha sabido , si no obstante ellas se le absuelve de la observancia del juicio (aunque contra derecho, pues segun lo dicho en la referida pag. 15 de este tomo en este caso se ha de condenar al reo ó absolverle absolatamente), si ademas se le denegare la suplicacion se le irrogaria un perjuicio irreparrble y mucho mayor que con una sentencia del todo absolatoria ; pues sino tiene medios como mejorar la instancia se verá para siempre privado de accionar ó promover otra vez el pleito. Si se le admitia la suplicacion tal vez los señores que interviniesen en la revista , estimarian bastantes las pruebas hechas y condenarian al convenido, como sucedió en la causa que sobre se ha indicado y se ha visto en muchas otras. No parece pues justo que, con una sola sentencia quede para siempre privado uno de sa derecho.

Explicado el origen de las sentencias absolatorias y paesta la dis, tincion entre los casos en que el actor haya hecho pruebas y aquel en que no haya hecho ninguna, podrá procederse con jasticia á adınitir ó dejar de admitir la apelacion o la saplicacion, porque si el actor pretende que con las pruebas que ha hecho ha probado su derecho y accion , se ha de admitir la saplicacion, pero si el actor por haber abandonado la causa no ha hecho pruebas , entonces puede proceder la denegacion de saplicacion.

En caanto á las sentencias dadas en las causas criminales s?gun el S 17 del decreto de nueva planta , parece que dichas sentencias despues de revisadas por la Real audiencia deberian notificarse á la parte y admitirsele la apelacion ; quedando despues al reo las dos instancias en la Real audiencia. Pero no es esta la práctica. Notificada al reo la providencia que da la sala en vista de la

que

ha con

tigos ni en dichos casos se pueda pedir restitucion por entero ; y si de hecho se hubieren interpuesto por inadvertencia o en otra manera, ello no obstante se pueda pasar adelante en la causa.

sultado el ordinario, debe este suplicar de la sentencia para la misma sala; y asi le queda solo una instancia ; y esto aan si la caasa no es de aquellas que se exceptuan en la ley 18 del tit. 5 de este libro.

Por lo respectivo á la apelacion y á la saplicacion de las providencias interlocatorias , Véase lo dicho en las notas 3, 14, 15, del tit. 5 y en las notas 4, 7 y 18 del tit. 7 de este lib.

La apelacion en los casos no prohibidos, debe admitirse generalmente en ambos efectos, excepto en aquellos casos en que está prevenido que solo debe admitirse en el efecto devolutivo y no suspen. sivo; es decir, que si bien la causa debe pasar á conocimiento del juez superior, para el cual se apeló, no debe por esto suspenderse la ejecacion de la senteucia.

No se admite en ambos efectos la apelacion en causa de alimentos, principalmente si se presta caucion ; aunque si el alimentario es muy pobre bastará la caucion juratoria segun los casos y segun el aspecto que presente la causa, de modo que se vea que indefectiblemente han de deberse ; véase la ley 5 5 8 ff de liberis agnoscendis, la curia filípica juicio executivo s 3 nam. 11, Cancer de alimentis num. 22 , Fontanella de pactis claus. 4 glos. 18. num. 90. Idem decis. 296 en las de salarios y pago de jornales, Curia Filípica lugar citado: en las de restituciones de dotes, Doa derecho público tom. 6 pag. 345 con referència a los mismos autores : en las que se trata de sepultura de difuntos: en las de señalamiento ó aprobacion de tutores para papilos: en las que se trata de proveer sobre fratos que estén pendientes para cogerse, ó sobre cosas que con el tiempo perecen y se consamen y otras semejantes , Curia Filípica en los lugares citados: en las providencias' en que se imponen multas asi en lo civil como en lo criminal, pues no se admite la apelacion sin que antes se depositen, debiéndose evacuar los recursos dentro el término de 60 dias ley 15 tit. 4. lib. 12 de la novisima; y tampoco se admite apelacion en ambos efectos de las sentencias dadas sobre prestar auxilio al brazo eclesiástico ; véase la ley i tit. 13 lib. 7 de este vol.

En cuanto a las sentencias dadas en el Patrimonio Real tampoco pueden admitirse en ambos efectos las apelaciones de las sentencias,

Dou, y

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