Vida militar y politica de Espartero: obra dedicada a la ex-milicia nacional del reino por una Sociedad de Ex-Milicianos de Madrid, Volume 3

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Sociedad de Operarios del mismo Arte, 1845
 

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Palavras e frases frequentes

Passagens conhecidas

Página 294 - hecho decidir á renunciar la regencia del reino, que durante la menor edad de mi escelsa hija doña Isabel II me fue conferida por las Cortes constituyentes de la nación, reunidas en 1836, a pesar de que mis consejeros con la honradez y patriotismo que les distingue me han rogado encarecidamente continuara
Página 315 - de juicio la unidad de la regencia. »Yo no podia aceptar la primera de estas condiciones sin degradarme á mis propios ojos: no podia acceder á la segunda sin reconocer el derecho de la fuerza, derecho que no reconocen ni las leyes divinas ni las leyes humanas, y cuya existencia era
Página 568 - hacer observar sin quiebra ni infracción alguna; y á este fin, como regente del reino durante la menor edad de la reina doña Isabel II, y en su real nombre, he venido en mandar que cesen desde luego las juntas, cualquiera que sea su
Página 315 - supremo del Estado , y que pone fuera del dominio de la autoridad real una ley ya sancionada ; no podia aceptar la cuarta sin aceptar mi ignominia, sin condenarme á mí propia, y sin debilitar el poder que me había legado el rey, que confirmaron después las Cortes constituyentes, y que conservaba yo como un sagrado depósito que
Página 313 - amiga, esa voz que os he dirigido siempre con un amor inefable, asi en la próspera como en la adversa fortuna. »Sola, desamparada, aquejada del mas profundo dolor, mi único consuelo en este gran infortunio es desahogarme con Dios y con vosotros, con mi padre y con mis hijos. »No
Página 268 - partido, llamado moderado, que se procuró aumentar con personas de precedentes sospechosos y haciendo patrimonio de esta fracción lodos los principales deslinos del Estado. Asi, Señora, ni puede haber armonía, ni confianza, ni conseguirse que la paz se establezca tan sólidamente como debía esperarse después de terminada la guerra. Al partido liberal se le ha calumniado
Página 315 - en tan horrenda situación, llegué á mirar mi cetro convertido en una caña inútil, y mi diadema en una corona de espinas. Hasta que no pude mas y me desprendí de ese cetro y me despojé de esa corona para respirar el aire libre, desventurada sí, pero con una
Página 314 - Vuestro gozoso entusiasmo por estos actos solemnes de justicia y de clemencia, solo pudo compararse con la intensidad de mi dolor, con la grandeza de mis amarguras. Yo reservaba para mí todas las tristezas: para vosotros, españoles, todas las alegrías. »Mas adelante, cuando Dios fue servido
Página 317 - ministros en esta cuestión inútil en aquellos momentos, solo indicaron que «pasar por los actos de las juntas, en »cuanto no lo resistieran abiertamente los principios de justicia, era otra »necesidad de la época;» dando por razón de ello que «respetar los hechos »consumados por una revolución que no había podido ser
Página 795 - otras ocasiones vi restablecido el imperio de las leyes, y aun esperé que en el día señalado por la Constitución entregaría á la Reina una monarquía tranquila dentro y respetada fuera. La nación me daba pruebas del aprecio que le merecían mis desvelos, y una ovación continuada aun en las

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